Adopción de la tecnología en las empresas

Durante las últimas décadas los cambios en la tecnología han impulsado a que las empresas incorporen nuevos equipos y sistemas en las áreas de trabajo, con el propósito de hacer más agiles y eficientes los procesos. El tipo de tecnología que se implementa suele ser muy variada y dependerá en gran medida de la actividad comercial que se lleve a cabo en esa organización. Entre las más comunes utilizadas por los pequeños y medianos comerciantes se pueden mencionar las siguientes: la adquisición de nuevas computadoras, nuevos programas para el manejo de las operaciones con mayores funciones, nuevos equipos de impresoras más inteligentes, nuevos cuadros telefónicos más versátiles, nuevas funciones para la navegación en el internet, he incluso nuevas plataformas de seguridad para la protección de archivos. A pesar de lo beneficioso que puede ser la adopción de estas tecnologías, es posible que las mismas se conviertan en un gran reto para las empresas, especialmente cuando se trata de la adaptación, manejo y uso de las mismas por parte de los empleados.

Actualmente, esos avances tecnológicos han obligado a los empleados tanto a trabajar de manera distinta como a interactuar de manera diferente. Siendo así, estos cambios, pueden modificar los niveles de energía, la motivación e incluso los niveles de productividad de cualquier grupo laboral. Sin embargo, por otra parte, estos cambios han hecho más diversos, dinámicos y agiles los grupos de trabajo creando resultados más innovadores. De modo tal, es importante destacar que los conocimientos tecnológicos le proporcionan una ventaja competitiva a cualquier empresa, abriéndole la puerta a una gama de nuevas oportunidades que sin el uso de esa nueva tecnología no sería posible alcanzar. Es por esto, que a pesar de que puede representar un gran reto, la inclusión de la tecnología en las operaciones diarias es una decisión que ya debe ser predeterminada como positiva. Incluso hoy día, son más las organizaciones que requieren que sus empleados tengan conocimientos de tecnología e incluso buscan adiestrar a los mismos en las tendencias del mercado de modo en que estos puedan mantenerse competitivos.

Como resultado del nuevo conocimiento obtenido sobre estas innovaciones, resulta imprescindible que los lugares de trabajo sean rediseñados de manera en que se puedan reaccionar con mayor facilidad a las nuevas necesidades. Hoy día las oficinas deben administrarse con un enfoque que busque aumentar la flexibilidad y mejorar las comodidades y el bienestar de los empleados, así como reducir costos. De modo que se cree una atmosfera de confianza en la cual el empleado pueda asimilar la nueva tecnología como una herramienta favorecedora y que a su vez participe activamente en el proceso de implantación, de modo que se reduzca el tiempo de adaptación. En la medida en que los propietarios de negocios estén familiarizas y abiertos al uso las tendencias tecnológicas mayor oportunidad tendrán de crear empresas agiles, que estén interconectadas con otras logrando así su capacidad de éxito y aumentando significativamente su capacidad de supervivencia.