Importancia de la Mujer Empresaria en Puerto Rico

En las últimas décadas la inserción de la mujer en el sector empresarial ha tenido un crecimiento acelerado que ha llamado la atención de la población general. Al punto que constantemente se menciona el alza que ha tenido la mujer en el establecimiento de negocios, así como en la obtención de certificaciones para participar en subastas del gobierno federal. También se menciona el aumento en la creación de incentivos y préstamos destinados a mujeres dueñas de negocios o el alza de mujeres ocupando altos puestos ejecutivos. Definitivamente el rol de la mujer dejó de ser uno pasivo y ha tomado notoriedad e importancia en la toma de decisiones, ya sean de índole familiar, social, cultural, político o económico.

Las características demográficas del país también han cambiado. Según datos de la Oficina del Censo 2010 (estimados de 5 años), la mujer representa un 52% de la población de Puerto Rico y posee una mediana de edad de 38.6 años. El 46.8% de las mujeres vive bajo los niveles de pobreza federal y sólo el 33% está empleada. Cada vez, más mujeres son consideradas madre soltera o jefa de familia y están viviendo en una economía en contracción. Razón por la cual este grupo ha tenido la necesidad de buscar alternativas para superarse y sacar a su familia hacia adelante; siendo el autoempleo una alternativa viable.

La mujer ha desempeñado un papel fundamental en el mundo empresarial y ha ejercido su influencia a través de sus distintos roles como: clienta, empleada o dueña de negocio. Aquellas que establecen un negocio impactan la economía de la Isla mediante la creación de empleos y economías de escalas. Su esfuerzo, cobra mayor vigencia por la dificultad que enfrentan en el proceso de establecer su negocio ya que son un grupo, que en el pasado, no tenía fácil acceso a capital, financiamiento comercial, capacitación empresarial o redes de apoyo. Además era juzgado por ostentar una autonomía financiera y querer un negocio propio. En la actualidad se han dado pasos en favor de la mujer, no obstante falta mucho camino por recorrer. Todavía las fuentes de capital no son tan accesible, máxime ante la recesión económica, la crisis fiscal del sector gubernamental, el aumento de impuestos y costos de vida y una disminución de la población (reducción en el por ciento de natalidad y un aumento en la diáspora puertorriqueña).

Actualmente hay programas locales, federales o privados que apoyan el establecimiento de negocios liderados por mujeres, siendo el Instituto Empresarial para la Mujer uno de ellos. Fue creado en 1997 bajo un acuerdo colaborativo entre la USC y SBA para fomentar una clase empresarial femenina en la Isla y brindar capacitación empresarial.

Autora: Limaris Aponte